Martín Ramírez González nació el 30 de marzo de 1885 en la comunidad Rincón de Velázquez, municipio de Tepatitlán de Morelos, Jalisco; hijo de Gertrudis Ramírez y de Juana González.
 
Contrajo nupcias con María Santa Ana Navarro en el año 1918 y el 24 de agosto de 1925, dejando a su esposa y cuatro hijos, salió rumbo a Estados Unidos y en septiembre de ese año fue contratado para trabajar en los ferrocarriles y después en las minas del norte de California.
 
Por extrañas circunstancias, en 1930 fue detenido por la policía en un estado emocional anormal y fue trasladado en enero de 1931 al Hospital Estatal de Stockton y en 1948 fue transferido al Hospital DeWitt, California. En este lugar lo encuentra el psicólogo y pintor Tarmo Pasto quien admiraba sus dibujos y le organiza exposiciones y visitas para ver su obra.
 
Tarmo y Max Dunievitz, director del manicomio, iniciaron el rescate y reconocimiento de la originalidad en la obra de Martín Ramírez, que consta de más de cuatrocientas cincuenta creaciones.
 
Don Birrell, diseñador visual y director de la Galería de Arte Crocker en Sacramento, fue uno de los primeros en reconocer la “calidad tan misteriosa” de la obra de Martín Ramírez y le organiza la primera exposición individual en 1951 en Sacramento.
 
En 1954, Alfred Newmeyer organizó en el Colegio Mills la exposición individual más importante en vida de Martín Ramírez. En esa galería ya se habían organizado exposiciones individuales de Picasso, Chagall y Matisse.
 
En 1963, a la edad de 67 años, Martín Ramírez murió en la Unión Americana.
 
En 1971 los dibujos de Martín Ramírez fueron presentados por primera vez en la ciudad de México en exposición colectiva “Arte y psicopatología”.
 
La primera exposición itinerante de Ramírez fue realizada en 1985 por el Colegio de Arte Moore de Filadelfia, y viajó a Chicago, Milwaukee y Canadá. En 1987, los dibujos de Ramírez fueron incluidos en la exposición sobre “Arte Hispano” en Estados Unidos organizada por el Museo de Bellas Artes de Houston.
 
En 1992, los dibujos de Martín Ramírez formaron parte de una exposición en el Museo del Condado de Los Ángeles y viajó al Museo Nacional Reina Sofía en Madrid y al Museo de Arte Setegaya de Tokio.
 
En México, sobresale la exposición en Palacio de Bellas Artes en 1993, “Solar abierto: historias de silencio y osadía”, dedicada a artistas del siglo XX que tenían contacto con el estado de Jalisco. Los dibujos de Martín Ramírez estuvieron junto a la obra de José Clemente Orozco, Juan Soriano, Luis Barragán, María Izquierdo, Roberto Montenegro y Jesús Reyes Ferreira.
 
Sobre la obra de Martín Ramírez
 
La obra de Martín Ramírez tiene la ingenuidad propia del arte popular, pero al mismo tiempo supo crear una estética particular, que retoma los recursos propios de la decoración de la cerámica mexicana, el horror al vacío típico del barroco mexicano y la explotación de un recurso único en su género, una visión en el ámbito de un reclusorio psiquiátrico. En efecto, los dibujos de Martín Ramírez se dividen en dos universos marcadamente opuestos: un pasado bucólico, de origen rural y pueblerino, poblado de vírgenes, iglesias, caballos, flores, venados y conejos. Y, por otra parte, el mundo descarnado y obsesivo del trabajo en el Norte, donde se repiten hasta el infinito las horas pasadas como trabajador, reparando vías, construyendo túneles, viendo pasar los trenes desde un vagón de ferrocarril, que hace las veces de vivienda.
 
Ramírez fue un dibujante extraordinario y fuera de serie. Su estilo original es único, por lo que se considera el mejor exponente del arte autodidacta del siglo XX.
 
Su fuerza no está en el color, sino en la línea. Su destreza radica en una memoria visual increíble que le permitió dibujar con gran precisión y, al mismo tiempo, con un estilo particular. Con los recursos únicos de la memoria y el recuerdo recreó todo su mundo, donde elementos de gran realismo se ubican en contextos y mundos que podrían calificarse como surrealistas.
 
La obra de Martín Ramírez se encuentra en los principales museos del mundo: El Museo Guggenheim de Nueva York, el Museo del Instituto de Arte de Chicago, el Museo Nacional de Arte Estadounidense de Washington, el Museo de Arte de Filadelfia y el Museo de Bellas Artes de Berna, Suiza, entre otros.