Tepatitlán de Morelos, Jalisco. 12 de abril de 2018.

Los detalles de Martín Ramírez continúan surgiendo en las Jornadas Martinianas, esta mañana en el Coloquio “De la vida recluida, a los principales museos del arte del mundo” en el que desde la perspectiva psicoanalista la Dra. Ana Gabriela González Anaya, Académica del Departamento de Ciencias Sociales y el Dr. Víctor Manuel Espinosa, Académico del Departamento de Sociología de la Universidad de Ohio como el fenómeno que representa su obra a nivel internacional.

La figura de Martín Ramírez es familiar en el resto del mundo, no sólo en el ámbito artístico, también lo es en el estudio de la salud mental, durante este coloquio, Ana Gabriela habló de la conducta de Martín y con una serie de argumentos reforzó su hipótesis de que los distintos diagnósticos en los que se le determinó insolvente mentalmente fueron erróneos, sino que se trataba de una barrera de comunicación en el lenguaje. Martín Ramírez presentaba conductas que son propias de las personas cuerdas, como lo es el almacenar sus propias obras y regalarlas a quienes tenía en estima, el gran esfuerzo por comunicarse en un lenguaje internacional, el arte.

Víctor Espinosa presentó a la comunidad estudiantil a través de videollamada el libro al que ha dedicado los últimos años de su vida, la Biografía de Martín Ramírez que consta de 400 páginas por las que la humanidad se ha cultivado en la vida de este personaje.

Espinosa compartió a la audiencia el historial de exposiciones de Martín Ramírez quien permaneció en el anonimato en las previas al 2007, mismas que ocuparon galerías contiguas a las obras de grandes exponentes de las artes plásticas como lo fue Siqueiros, Orozco y Rivera, siendo sus cuadros el centro de atención. Cuando por fin su obra contó con su nombre, fue muy poca la información que se emitió referente a él, de ahí la necesidad de una investigación profunda.

La obra de Martín Ramírez llama la atención del resto del mundo porque cuenta con lenguaje artístico propio, con profundidad cuando este artista no recibió formación en perspectiva, el nivel de composición es muy alto, la magnitud de sus obras está de entre uno a 5 metros de ancho, sus dibujos fueron plasmados en y con el material que él mismo recaudó del nosocomio en el que estaba interno, lo que le dio una textura distinta, cuenta con un balance entre lo abstracto y el arte figurativo, pero sobre todo, porque se trata de arte puro sin más influencia que la propia expresión.

Los alumnos contaron con una sección de preguntas y respuestas en la que pudieron resolver todas sus dudas y, como auguraron en un principio las autoridades presentes, inspirarse en él para explotar los propios talentos y en un futuro destacar en donde se desempeñen.

Feria Tepabril 2018