Tepatitlán de Morelos, Jalisco. 20 de febrero de 2019.

Desde diciembre del año pasado, en la conformación del Presupuesto de Egresos de la Federación, empezamos a detectar algunas situaciones que se podrían suscitar ya entrado el 2019. Estas situaciones son lo referente a dos temas: primero, que, en la reconfiguración del Presupuesto de Egresos de la Federación, desaparece lo que se denominaba Ramo 23 de Fondo 4.

El Ramo 23 era una bolsa de remanentes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que era repartido por los diputados federales a entidades y municipios, generaban fondos estatales de infraestructura; o los alcaldes visitaban el Congreso de la Unión, tocaban las puertas de cada una de las Comisiones Legislativas, inscriban proyectos de infraestructura, medio ambiente, cultura, deporte, de todo tipo de temas; eran evaluados por los diputados, por la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, y quienes lograban pasar los filtros, aparecían en el Presupuesto de Egresos de la Federación como RECURSOS ETIQUETADOS.

Este Ramo, cabe decir, era muy polémico porque se supone que era una dispersión de recursos de manera discrecional por parte de los diputados hacía a algunos, no todos, los presidentes municipales del país, por eso, el nuevo gobierno federal decidió atajar esta partida y cortar de tajo.

En la reconfiguración del Presupuesto 2019, este Ramo 23 desaparece plenamente, la partida ya no existe, los municipios -no obstante- sí fueron a la Cámara, inscribieron proyectos, pero esos proyectos permanecen en el limbo porque no sabemos qué fin van a tener, si la Secretaría de Hacienda va a destinar a través de otras partidas y otros ramos, esos recursos que eran lo que permitía tener a los municipios una obra de mayor calado, porque dentro de las participaciones federales y los fondos de infraestructura social, lo que vamos a denominar como Ramo 20 y Ramo 33, pues son obras menores, son obras de mantenimiento de infraestructura básica, pero no estamos hablando de grandes obras de infraestructura hacia los municipios, esas grandes obras provenían del Ramo 23.

La primera situación con la que nos topamos nosotros como municipio y que detectamos es que ya no íbamos a tener esa bolsa para esos 44 proyectos que nuestra presidente María Elena de Anda inscribió en el Congreso de la Unión, entonces ya empezamos a ver que esos proyectos considerados como detonantes del desarrollo, ahora no los vamos a tener.

Posteriormente y con la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación, por primera vez desde hace mucho tiempo, se hizo una evaluación sobre los reportes presupuestales a cada una de las entidades federativas, prácticamente todas crecían al menos lo mínimo, pero en este caso no fue así, fue un tema de criterios propios de la Secretaría de Hacienda donde hay algunas entidades que no muestran algún aumento en su presupuesto estatal, sino al contrario, hubo un decremento. Los tres Estados más castigados de la Federación en ese orden fueron Campeche, Puebla y Jalisco.

En lo que nos compete a nosotros, el Estado recibió un presupuesto de -8% real, y eso también nos daba luz de que podía suscitar un efecto secundario en los municipios una vez que 2019 se llegase. Cruzamos la línea del tiempo y entramos a este año, cerramos enero y ahí fue cuando nos dimos cuenta que las participaciones que usualmente se prorratean mes con mes a los municipios, ya no llegaron como siempre llegaban, al contrario, llegaron recortadas. Ahora, desde la Tesorería Municipal queremos cerrar febrero para tener una proyección y tener un número concreto y saber exactamente de cuánto fue el recorte. A lo mejor puede ser del -8% como fue a nivel estatal, pero lo vamos a evaluar.

Entonces, ¿Cuál es la situación que el municipio enfrenta, sumando todavía incluso por un evento que se suscita la semana pasada en el FORTASEG? El municipio va a recibir menos dinero de la Federación; primero, imposibilitado a gestionar más recursos extraordinarios y etiquetados para obras; segundo, gasto corriente menor, es el gasto ordinario y es donde prácticamente los municipios sobreviven; y tercero, un boquete en el FORTASEG, que básicamente va a ser de unos 5 millones de pesos.

La situación en la que hoy nos encontramos en Tepatitlán es una situación, no preocupante, pero también es una situación a la que el municipio no puede ser omiso, tiene que ser muy creativo, tiene que ser todavía mucho mejor administrado y priorizar todos los recursos, porque ahorita, en los primeros meses serán de “poquita” bonanza, por cuestiones de los ingresos propios como el predial y el agua potable,  pero la situación la tenemos que ver cuando crucemos la segunda mitad del año, porque ahí los compromisos de fin de año siempre comprometen mucho a los municipios y Tepatitlán no quiere tener una situación desafortunada para esas fechas.

Son las medidas las que ahorita está diseñando el Gobierno Municipal, las que van a tratar de atajar estos huecos presupuestales que definitivamente serán dineros que nos vayan a faltar en el transcurso del año, a razón de que no podemos comprometer la seguridad y sobre todo tenemos que cumplirle a la ciudadanía, de que la obra municipal, la obra pública no se debe detener, hay muchas carencias y estamos en la mejor disposición de atenderlas, pero por ello tenemos qué hacer que los pesos rindan y tratar de cubrir esos huecos que el municipio en sus finanzas presenta.

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